En nuestra fábrica de cajas en Madrid centro empleamos diferentes tipos de cartones y otros materiales de diferentes características y grosores, pero uno de los que más utilizamos, por su alta calidad y resistencia tanto al uso como a otras condiciones, pese a no dejar de ser cartón, es el conocido como cartón rígido.

En Cartonajes Sánchez consideramos que es el material perfecto para hacer cajitas, cofres, estuches, sombrereras, archivadores y todo tipo de proyectos de cartonaje, por lo que es una de nuestras opciones predilectas.

Se trata de un cartón rígido, mucho más consistente que el cartón ondulado, otro de los materiales que podemos usar y uno de los más habituales, por lo que también es más difícil de manipular y de cortar. Al contrario que muchos otros cartones, este no es fácil romper simplemente con las manos y, en todo caso, para cortarlo a medida se necesitan herramientas como el cúter. Suele tener un grosor de unos 2 milímetros, pero se puede encontrar en otros diferentes grosores, en función de las necesidades de uso concretas de cada cliente.

Otra de las ventajas de este cartón que empleamos en la fábrica de cajas en Madrid centro es su resistencia al paso del tiempo, ya que está tratado para resistir los hongos y la humedad. Qué duda cabe de que no deja de ser cartón, pero su durabilidad y resistencia está muy lograda, por lo que es un material idóneo también para todo tipo de embalajes de libros, calendarios y otros objetos que necesiten ser transportados.